“Un profesor que enseñe al margen de Internet no tiene futuro”. La frase, contundente y polémica a la vez, pertenece a José Lozano Galera, presidente la asociación de E-Learning Aefol.
El desafío, según este experto, es diseñar un presente y futuro donde la educación explote al máximo las nuevas tecnologías (IT), para el desarrollo de carreras universitarias, cursos y la capacitación dentro de las empresas.
Actualmente, se llama E-learning a todo programa educativo que implique la transmisión de contenidos utilizando audio, video, CD, DVD, redes satelitales, televisión interactiva, Internet, extranets e intranets, entre otros medios. Se puede aplicar a la enseñanza de casi cualquier disciplina y/o ciencia, sin limitaciones de tiempo o distancia.
Para Lozano, una plataforma de este tipo se conforma de tres elementos fundamentales: “Lo llamo el triángulo del E-learning, incluye a la tecnología –el campus virtual–; los contenidos, y los servicios, es decir los profesores”.
El único requisito hasta el momento es tener una computadora y una conexión a Internet, ya que el costo de matriculación es el mismo. No hay límites de edad mientras se tenga en cuenta el factor clave, la voluntad. “En este método, uno es el motor del aprendizaje, la persona que guía su vida profesional y de formación”, agrega. “El perfil de los estudiantes suele ser el de una persona de unos 30 años, que está trabajando y que dedica el poco tiempo libre que tienen a su capacitación. Alguien acostumbrado a trabajar duro, a asumir retos, a no importarle los horarios y esfuerzos, eso lo valoran mucho algunas empresas a la hora de contratar nuevos empleados”.
Formación empresarial
El ámbito educativo formal fue el germen de esta modalidad que las empresas no tardaron en adoptar. En España, el E-learning surgió como una tendencia en el año 2000 y ya representa un 5,2 por ciento de la formación empresarial. Ese crecimiento es paralelo a lo que ocurre en toda Europa y otros países del mundo.
“Hay un crecimiento exponencial alto, cada vez más las grandes empresas lo están utilizando y, en las pequeñas y medianas cuesta más, por una cuestión de pagar la capacitación, y no por recursos tecnológicos”, indica el especialista Lozano.
Para las empresas de todo el mundo, el E-learning puede ser una oportunidad de formar a sus empleados sin generar gastos extra de tiempo o dinero. Por lo tanto la tecnología hoy en día no es un freno, ni una barrera, ni un costo”, resume Lozano. “Esto es una tecnología, una forma de aprender que sirve y que se adapta a lo que la empresa quiera desarrollar”.
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